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Modelo “Siete Niveles de Liderazgo”
Cada Estilo
de Liderazgo del Líder configura un “Mapa mental”,
integrado por valores , creencias y capacidades, que determina la
orientación de los comportamientos del Líder en las
situaciones correspondientes a ese nivel.
Los diagnósticos SMS-3D de liderazgo permiten identificar
las relaciones entre los Valores del Líder, sus comportamientos
y sus resultados.
A partir de los principales hallazgos del diagnóstico de
liderazgo, este modelo permite alinear los valores y los comportamientos
del Líder con los valores corporativos preconizados por su
empresa.
A continuación
se describen los Siete Estilos de Liderazgo:
Estilo 1. “Autoritario”
Los comportamientos directivos asociados con el Estilo de
Liderazgo 1 son apropiados para gestionar los asuntos vinculados
con los recursos materiales y la supervivencia de la empresa,
su empleo habitual y excluyente puede crear entornos laborales emocionalmente
insalubres.
Los líderes que operan desde este nivel están motivados
por necesidades de supervivencia. Son capaces de manejar las situaciones
de crisis de manera efectiva. Se muestran apropiadamente cautelosos
en situaciones complejas. Crean y gestionan presupuestos con eficiencia.
Comprenden las restricciones financieras. Comprenden la importancia
de las necesidades materiales y de seguridad de sus colaboradores.
En situaciones extremas, adoptan un estilo dictatorial para obtener
lo que desean porque les resulta difícil relacionarse de
manera sensible y abierta con las personas. Tienen miedo de sus
emociones. No preguntan. Imparten órdenes. Temen soltar las
riendas del poder porque tienen grandes dificultades para confiar
en los demás. Cuanto mayores son sus temores, menos dispuestos
están a tomar riesgos. Se enojan rápidamente y se
sienten incómodos discutiendo temas de índole emocional.
Estilo
2.”Paternalista”
Los comportamientos directivos asociados con el Estilo de
Liderazgo 2 son apropiados para gestionar personas y permiten mantener
relaciones armoniosas con colaboradores, pares y clientes,
su empleo habitual y excluyente crea entornos laborales que limitan
el espíritu emprendedor de los empleados.
Los Líderes que operan desde este nivel están motivados
por necesidades de afiliación y pertenencia, tratan a la
gente con respeto. Resuelven los conflictos. Practican una comunicación
directa y abierta. Son accesibles para todo el personal. Se centran
en la satisfacción de clientes externos e internos. Crean
y promueven la armonía. Construyen lealtad entre el personal.
Dan reconocimiento por las contribuciones y un trabajo bien hecho.
Estos líderes suelen tener la necesidad de agradar a los
demás. Sin embargo, su necesidad de agradar no supera su
necesidad de controlar, por lo que se pueden convertir en dictadores
benevolentes. En situaciones extremas, exigen lealtad, disciplina
y obediencia. Piden opiniones para hacer sentir a los demás
que son tomados en cuenta, pero luego hacen lo que ellos pensaban
hacer de todas maneras. Pueden llegar a ser manipuladores y pretenciosos.
Les resulta difícil confiar en los demás. Este tipo
de actitudes de liderazgo suele aparecer en empresas familiares,
sustentada por creencias como: “no se debe confiar en ninguna
persona que no sea de la familia o que no haya estado con nosotros
desde que fundamos la empresa”. Esto limita el aprovechamiento
del talento disponible en la organización.
Estilo
3. “Técnico”
Los comportamientos directivos asociados con el Estilo de
Liderazgo de Nivel 3 son apropiados para crear entornos productivos
y eficientes, su empleo habitual y excluyente suele generar
resistencia y resentimiento por su insensibilidad.
Los líderes que operan desde este nivel están motivados
por la necesidad autoestima y diferenciación. Consideran
que su trabajo es una ciencia; disfrutan de las estructuras, las
mediciones, del análisis racional y de ejercitar su intelecto.
Buscan el orden y el progreso de sus organizaciones.
Son buenos para organizar información y para monitorear resultados.
Se orientan a la calidad y la excelencia. Tienen amplias habilidades
analíticas y solución de problemas. Gestionan la complejidad
a través de sistemas y procesos. Crean orden y eficiencia.
Anticipan los problemas de sobrecarga de trabajo y logran que las
tareas sean llevadas a cabo. Son productivos y logran sus metas.
Planifican su trabajo y aportan estabilidad y continuidad. Elaboran
cronogramas y disfrutan de mantener las situaciones bajo control.
Se centran en el desarrollo de sus habilidades y quieren aprender
las últimas técnicas de gestión. Apoyan al
personal en su crecimiento profesional.
Cuando su necesidad de progreso está impulsada por temores,
se vuelven ambiciosos y competitivos. Juegan el juego de la política
interna para obtener lo que quieren y evitan dar malas noticias
a sus superiores. Su necesidad de orden puede hacer que se aferren
al status quo. Su necesidad de recompensas puede llevarlos a trabajar
demasiadas horas y desatender a su familia. Pueden crear conflictos
de poder por exagerar su necesidad de competir con otras personas
o sectores de su organización.
Los comportamientos asociados con
los Estilos de Liderazgo 1, 2 y 3 describen a Directivos que operan
como “Gerentes de Recursos” en sus organizaciones, impulsados
por su propio interés en alcanzar los resultados que les
han sido encomendados.
Estilo
4. “Facilitador”
Los comportamientos directivos asociados con el Estilo de
Liderazgo 4, describen a los directivos que están dejando
de ser “Gerentes de Recursos” para transformarse en
“Líderes de personas”. Este estilo de
liderazgo es el más adecuado para implantar cambios “con
y a través “ de los demás.
Los directivos que operan desde este
nivel se encuentran en un proceso personal de transición.
Están aprendiendo a dejar de lado sus temores porque han
resuelto sus necesidades internas de control y aprobación.
Están aprendiendo con sus referencias internas, lo que les
permite enfocar su trabajo desde un propósito vital. Están
en pleno proceso de transformación. Y abiertos al aprendizaje,
al cambio y a la evolución. A medida que van superando su
necesidad de aprobación, comienzan a descubrir quiénes
son realmente. Al dejar de lado su necesidad de controlar, promueven
la participación de los demás. Se convierten en verdaderos
facilitadores de sus equipos y permiten que sus integrantes expresen
sus necesidades. No están casados con su carrera profesional,
quieren desarrollar su visión y trabajar en su misión.
Buscan un trabajo alineado con su pasión y quieren aprender
acerca de sí mismos a través de actividades enfocadas
en su crecimiento personal. Se vuelven más abiertos e innovadores
y comienzan a buscar un mayor equilibrio entre su vida personal
y su trabajo. Esto les permite ser objetivos con respecto a sus
fortalezas y sus debilidades. Se centran en las habilidades de comunicación
interpersonal, la resolución de conflictos y en la formación
de equipos de alto rendimiento
Fomentan la mejora continua en su organización. Son capaces
de abarcar la diversidad. Se centran en el aprendizaje continuo.
Son confiables y responsables. Comparten conocimiento. Disfrutan
los retos. Toman riesgos calculados. Se muestran flexibles y adaptables
a los cambios. Se centran en el crecimiento personal. Construyen
un fuerte espíritu de equipo. Apoyan a su gente en su crecimiento
personal. Buscan el consenso de sus colaboradores y asociados.
Estilo
5.”Integrador”
Los comportamientos directivos asociados con el Estilo de
Liderazgo 5 crean un entorno laboral que alienta la cooperación
entre las áreas de la organización.
Estos líderes que operan desde este nivel están motivados
por la necesidad de encontrar un significado trascendente en su
trabajo y abrazar una causa. Una manera de hacerlo es impulsando
la creación de un espíritu de comunidad en su organización.
Son creadores de capital cultural y de confianza en sus organizaciones.
Prefieren obtener el mejor resultado para todos, antes que el mejor
resultado para su propio interés. Son flexibles, se adaptan
fácilmente y practican lo que predican. Resuelven los problemas
de manera creativa. Reconocen que no tienen todas las respuestas.
Están dispuestos a mostrarse vulnerables. Son honestos, buscan
la verdad y no evitan enfrentarse con las personas y sus superiores
porque tienen muy pocos temores. Se sienten seguros manejando cualquier
situación. Esta confianza y apertura les permite ver a los
problemas como oportunidades. Son auténticos, comprometidos,
democráticos y entusiastas. También intuitivos, creativos,
abiertos y generosos. Asignan prioridades, comunican su visión
de manera congruente y planifican a largo plazo.
Toman decisiones y actúan de acuerdo a sus principios y sus
valores. Crean las condiciones para que la organización aporte
un significado trascendente para la vida de las personas. Mantienen
un enfoque proactivo. Actúan con integridad y honestidad.
Estilo
6.”Mentor”
Los comportamientos directivos asociados con el estilo de
liderazgo 6 crean un entorno laboral que alienta la colaboración
con los clientes y los proveedores de la empresa.
Estos líderes están motivados por la necesidad de
dejar una huella (marcar la diferencia) y servir a quienes lideran.
Sirven a la organización creando asociaciones y alianzas
estratégicas con otras empresas. Al mismo tiempo, cuidan
a su gente asegurándose de que alcancen su realización
personal a través de su trabajo. Analizan las situaciones
desde una perspectiva sistémica y ven más allá
de los estrechos límites de causa y efecto. Adoptan sistemas
que apoyan al personal y crean alianzas mutuamente convenientes
con proveedores y clientes. Tienen un rol activo en su comunidad
y mantienen conexiones que sostienen la buena reputación
de su empresa ante sus diferentes públicos interesados. Reconocen
la importancia de la responsabilidad social y ambiental de la empresa
y suelen ir más allá de lo que exigen las leyes para
operar en armonía con el medio ambiente y en el mundo. Practican
la escucha activa y la empatía. Inspiran a los demás
con su propio ejemplo. Actúan como mentores y coaches de
sus colaboradores.
Nivel
7.”Visionario”
Los comportamientos directivos asociados con el estilo de
Liderazgo 7, despiertan la admiración de los diferentes públicos
interesados en la empresa, por la sabiduría, la visión
y el compromiso ético de las personas que los practican.
Estos líderes están motivados por la necesidad de
contribuir al bien común. Se preguntan constantemente “¿cómo
puedo ayudar?”. Su visión es global. Ven su propia
misión y la de su organización desde una perspectiva
social. Para ellos, el mundo es una compleja red de interconexiones
y saben que tienen un rol importante en el mundo. Desempeñan
este rol con humildad. Son generosos, saben perdonar, son comprensivos
con los errores y pueden relacionarse adecuadamente con las personas
de todos los niveles. Están preocupados por la situación
del mundo –la paz, la justicia, la ética y la ecología-.
Se preocupan por las generaciones futuras. No están dispuestos
a comprometer las metas a largo plazo por ganancias en el corto
plazo. Disfrutan de la soledad y se mantienen serenos ante la incertidumbre.
Se orientan al largo plazo mientras gestionan los asuntos del corto
plazo. Buscan la simplicidad.
Distribución de los
Valores de Liderazgo:
De acuerdo a este modelo, los líderes efectivos pueden poner
en práctica comportamientos correspondientes a los Siete
Estilos y emplear las combinaciones más apropiadas de estilos
en función de las necesidades y finalidades de cada situación
directiva.
Los líderes efectivos consideran que los estilos 1, 2, 3
y 4 constituyen un medio operativo para alcanzar las finalidades
de sus organizaciones, que se expresan con valores correspondientes
a los Niveles 5, 6 y 7.
En el siguiente diagrama se describen los comportamientos limitantes
correspondientes a los siete Estilos de Liderazgo
Los niveles de liderazgo pueden ser
limitantes, cuando el mapa mental del Líder contiene valores
potencialmente limitantes o capacidades limitadas para operar en
las situaciones correspondientes los siete niveles de conciencia
En procesos de Coaching para Equipos
Directivos, es frecuente encontrar gerentes que a pesar de que se
sienten intelectualmente alineados con Valores de Gestión
de los Niveles 5, 6 y 7, tienen Valores de Gestión potencialmente
limitantes en los Niveles 1, 2 y 3 que impiden capitalizar el talento
de sus equipos, por Ejemplo: tienen la necesidad de marcar territorio
y controlar personalmente todas las cuestiones operativas (Nivel
1. Limitante), necesitan ser apreciados por todos, siempre (Nivel
2. Limitante), están muy enfocados en cuidar las apariencias
o sostienen conflictos crónicos de poder entre áreas
de la empresa.(Nivel 3. Limitante). Estos líderes pueden
crear alianzas estratégicas maravillosas con socios, clientes
y proveedores externos, pero son terriblemente controladores y territoriales
con sus propios equipos.
En procesos de Coaching para Equipos
Directivos, también es frecuente encontrar líderes
que pueden operar satisfactoriamente las cuestiones vinculadas con
los niveles 1,2 y 3 y tienen dificultades para apoyar procesos de
cambio en sus organizaciones (Nivel 4. Limitado), les cuesta comunicar
una visión o contagiar entusiasmo a sus equipos (Nivel 5.
Limitado) o muestran falta de empatía y espíritu de
colaboración (Nivel 6. Limitado).Estos Líderes pueden
gestionar satisfactoriamente las cuestiones operativas pero no consiguen
que sus equipos se impliquen y asuman responsabilidad personal por
los resultados de su empresa.
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